jueves, 14 de noviembre de 2013

El Conejo travieso



Por María Nana Sandoval Miyashita

Había una vez un conejito que era muy travieso y le encantaba molestar  a otros animales. A las ardillas les escondía sus nueces y ellas se volvían locas. A los gansos les arrancaba las plumas, a un pobre ratón le pisaba su colita, a las hormigas las perseguía tratando de pisarlas,  a un pobre gatito le quitaba su juguete, y también arremedaba a las aves con su canto. Siempre había una mariposa que veía lo que hacía el conejito y un día le dijo: No hagas enfadar a los demás. Pero el conejo no le hizo caso y siguió haciendo maldades.
Un día estaba un pajarito aprendiendo a volar y el conejito al verlo, se le ocurrió ayudarlo empujándolo desde su nido. El águila creyendo que el conejo estaba molestando al pajarito , tomó al conejo llevándoselo lejos para devorarlo.

Moraleja:   No dejes una mala imagen de ti, porque cuando tengas una buena intención, las cosas se pueden confundir.

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