Por Axel Alejandro Castellanos Ibarra
Era
una vez, en una casa en el extremo sur de la ciudad de Oaxaca de Juárez,
Oaxaca; una familia acomodada pasó por una guerra, la señora comenzó a tener un
trastorno por el cual se volvió loca. Es muy usual que se lleven a los locos a
la casa de la locura para después matarlos despiadadamente en el matadero de
cerdos a escondidas, esta fue la razón por la cual su esposo decidió mantenerla
oculta y en secreto en un sótano oscuro y frío, encerrándola por casi 5 años en
aquel lugar, en el donde solo se le servía de comer y de beber y eso con muchas
dificultades, pues su trastorno cada vez se engravaba aún más y se complicaba
conseguir a alguien que lo hiciera. Un día la mujer logró zafarse de las
cadenas y despiadadamente asesinó a su esposo y a su pequeña hija, degollándolos
sanguinariamente. La mujer logró escapar de la casa y fue arrestada y
sentenciada a muerte sin piedad alguna.
Vivió
encerrada en un manicomio maldiciendo a su familia hasta el día de su muerte,
ahora esa casa fue destruida y se construyó una nueva justo encima de ésta,
ahora suceden cosas extrañas como ruidos
muy fuertes y apariciones; incluso los animales de pequeño tamaño no soportan
la presión y energía que existe ahí y mueren ahorcados y estrangulados sin
razón verídica alguna. Avistamientos de personas que acuden a la casa cuentan
que una niña recorre los pasillos llorando y lamentándose por su muerte y la de
su padre, recordando y gritando el nombre de aquella loca que les arrebató la
vida.
Actualmente
en la casa viven dos personas de edad adulta que siguen teniendo avistamientos
y les ocurren cosas extrañas, sin embargo, ellos entienden la pena que se apoya
y recae en la niña y no temen, pues saben que ella no los lastimará, aunque
hasta la fecha, el perro que ellos tienen se lamenta por las noches y es muy
inquieto, llora a cada momento y no quiere salir a su casa sin luz.
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